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martes, 12 de marzo de 2019

Antonio López de Santa Anna líder pragmático


Especialista en Etnohistoria
Si se analiza la vida de Antonio López de Santa Anna desde el punto de vista del nacionalismo y del idealismo, definitivamente resulta mal parado.  Sin embargo, si se observa desde el enfoque pragmático, Santa Anna resulta un personaje sumamente interesante, que construyó un liderazgo carismático que le permitió tener el poder y ser once veces presidente de México.

Lo mismo lo llamaron los monárquicos que los republicanos; los centralistas que los federalistas; los conservadores y los liberales. Aún en sus momentos de más desprestigio, siempre era un referente cuando se necesitaba establecer orden.

Nació en Xalapa, Veracruz; el 21 de febrero de 1794, su padre era notario y su mamá era mujer de alta alcurnia. Durante su infancia y juventud vivió en Teziutlán y en el puerto de Veracruz. Debido a su conducta inquieta fue expulsado de la escuela y lo enviaron a estudiar con un tío que era párroco de La Antigua. Poco después quedó en el abandono, al ser acusado su tío de tener amoríos con mujeres. Para evitar vagabundeos, su padre deicidio que Antonio se pusiera a trabajar en una tienda de telas. Al sentir que esta no era su vocación pidió a su familia que lo dejaran entrar a el ejército.

Debido a la influencia de su mamá, Antonio era un hombre educado, vanidoso, le gustaba vestir bien. Además, era seductor y enamorado. El 6 de julio de 1810, ingresó como cadete, al ejército en el Regimiento Fijo de Veracruz. Al iniciarse la lucha por la independencia le tocó estar en las tropas realistas defendiendo Tampico, por sus méritos fue ascendido a teniente y luego a subteniente de fusileros. Posteriormente lo enviaron a Texas, donde obtuvo el grado de teniente de granaderos.

A su regreso a Veracruz, lo nombraron para combatir a Guadalupe Victoria. El insurgente se había ganado el cariño del pueblo y lo ovacionaban al llegar a algún poblado o incluso lo protegías. Santa Anna trató de vencerlo y en el fondo le tenía mucha envidia.

Después del regreso al trono en 1814, Fernando VII empezó a recobrar el control tanto en la península como en los virreinatos de América. Morelos, el principal líder de la insurgencia fue aprehendido y posteriormente fusilado en diciembre de 1815.  La llegada en 1816, a la Nueva España del virrey Juan Ruiz de Apocada, quien logró pacificar en buena medida la Nueva España. Esto produjo que el movimiento independentista se fuera reduciendo a ciertas regiones de difícil acceso y que siguieran la estrategia de guerra de guerrillas.

Santa Anna le presentó al virrey Apodaca un plan de pacificación de Veracruz, el cual le pareció muy acertado y lo autorizó ponerlo en práctica. Victoria había puesto una aduana en Cotaxtla, donde obtenía recursos para su movimiento. Santa Anna, lo atacó y venció en ese lugar, por lo que fue ascendido a capitán.

Victoria enfermó de epilepsia. Al enterarse de la derrota y muerte de Francisco Xavier Mina, Victoria optó por dispersar su tropa. En 1818 se refugió en cuevas, llevando una vida muy austera, por eso lo llamaban el “general cuevitas”, muchos lo daban por muerto.

En 1820, al darse la rebelión de Rafael de Riego, obligó a Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz que era de corte liberal. Esto produjo que la población quera principalmente conservadora, se opusiera. Las mismas filas realistas no vieron con buenos ojos la nueva constitución, por lo que un grupo de personas se juntaban a debatir el problema en la iglesia de la Profesa. Ahí surgió la figura de don Agustín de Iturbide, que al llegar al campo de batalla decidió buscar la alianza con el principal representante de la insurgencia: Vicente Guerrero, dándose un abrazo en Acatempan el 11 de febrero de 1821.

Iturbide lanzó el Plan de Iguala con sus tres garantías: religión, independencia y unión. Se creó un Ejército llamado Trigarante, que se formó de insurgentes y realistas. Iturbide lanzó una campaña epistolar para que los líderes regionales y militares se adhirieran al Plan de Iguala. Santa Anna, vio que la balanza se inclinaba a favor de la independencia y optó por unirse al Ejército Trigarante.

Este nuevo orden provocó que los que eran rivales ahora fueran aliados y eso se observó en Veracruz entre Santa Anna y Victoria. El último virrey de la Nueva España fue don Juan O`Donojú llegó a Veracruz el 3 de agosto. Iturbide salió a encontrarlo en Córdoba, donde firmarían los Tratados de Córdoba, el 24 de agosto de 1821. Santa Anna los escoltó y vio la oportunidad de empezar a escalar en lo político.

El 27 de septiembre de 1821, se consumó la independencia de México. Santa Anna pensaba que le darían el grado de general, pero Iturbide, no lo tomó en cuenta. Este fue un error de Iturbide, que tendría una incidencia en su abdicación como emperador de México. Santa Anna se unió con Guerrero y Victoria para instaurar la república, por lo que proclamó el Plan de Casamata en febrero de 1823. Fue llamado Protector de la Libertad.

Durante el Triunvirato para mantenerlo lejos de su reducto de poder, esto es, Veracruz. Lo mandaron como comandante general de Yucatán y luego gobernador de la misma entidad. Hasta que Victoria le quitó el apoyó y lo destituyó.

El primer presidente de la república fue don Guadalupe Victoria, tomó posesión el 10 de octubre de 1824. Santa Anna se retiró un tiempo de la política y compró en Xalapa una hacienda llamada Manga de Clavo. En esa época las logias masónica se empezaron a disputar el poder del país, los escoceses eran encabezados por don Nicolás Bravo  y los Yorkinos eran liderados por Vicente Guerrero.

Los diferentes grupos masónicos se enfrentaron en Tulancingo en 1827. Guerrero venció fácilmente a Bravo. El hermano de Santa Anna había apoyado a los escoceses, por lo que lo exiliaron a Colombia, pero nunca llegó, el barco naufragó.

En la elección presidencial entre Manuel Gómez Pedraza y Vicente Guerrero, Santa Anna apoyó al segundo, que   perdió electoralmente Sólo por una revuelta logró la presidencia. Santa Anna fue relegado otra vez, porque se sospechaba que había apoyado a los escoceses.

Se reivindicó y regresó a la esfera del poder al enfrentarse a Isidro Barradas que tenía la misión de que México fuera otra vez de España. Los españoles se rindieron el 11 de septiembre de 1829. Santa Anna fue ascendido a general de división y el pueblo lo aclamó.

Vicente Guerrero fue declarado incapaz de gobernar y por una trampa fue aprehendido y luego fusilado el 14 de febrero de 1831. Santa Anna se rebeló contra Anastasio Bustamante y logró poner en la presidencia a Manuel Gómez Pedraza.  Con estos acontecimientos, Santa Anna quedaba en primer cuadro para acceder a la presidencia. En 1833 Santa Anna dejó en varias ocasiones a Valentín Gómez  Farías como presidente de México. Farías tenía como asesor e intelectual a don José María Luis Mora que buscaba implantar el liberalismo en México, lo que iba en contra del clero y el ejército.

La clase dominante le pidió a Santa Anna que expulsara del poder a Gómez Farías y que se derogaran las leyes radicales.

Santa Anna derogó la Constitución de 1824 para dar paso al centralismo, este fue el pretexto para que Texas buscara salirse de la república, al argumentar que, debido a su lejanía con la capital del país, quedarían marginados. En realidad, a los empresarios texanos no les gustaba que en México ya se había abolido la esclavitud.

Se organizó una expedición hacia el norte del país, que dirigió el mismo Santa Anna tuvo algunos triunfos como en El Álamo el 6 de marzo de 1836 y Goliad. En una ocasión las tropas mexicanas se quedaron dormidas y fueron atacados por los texanos. Santa Anna se escapó, pero fue encontrado y lo llevaron ante Houston. Con tal de salvar su vida, Santa Anna aceptó firmar los tratados de separación de Texas, el 14 de mayo de 1836 y el 21 de febrero de 1837, pudo regresar a Veracruz, donde, aunque usted no lo crea fue recibido como un héroe.

Se retiró un tiempo de la política, pero volvió a la pasarela, al defender a México en la guerra de los pasteles del año de 1838, donde perdió una pierna, que mandó a enterrar con honores. El 9 de marzo de 1839, se firmó la paz y México aceptó pagar la indemnización.

En 1841 regresó a la presidencia, sin embargo, no tuvo éxito en su gestión, sus enemigos se multiplicaron y no le quedó otra que el exilio en La Habana en 1845.

Con la llegada a la presidencia de los Estados Unidos de James. K. Polk que tenía como objetivos anexar Texas  y comprar a México: Alta California y Nuevo México. El presidente de México era José Joaquín de Herrera, que al saber los objetivos de Polk decidió romper relaciones con Estados Unidos.

El general Mariano Paredes Arrillaga  fue enviado a combatir a los estadounidenses, pero en vez de hacerlo, decidió en San Luis Potosí luchar contra Herrera para implantar la monarquía. Estados Unidos aprovechó la desunión de los mexicanos y eso le facilitaría el triunfo. La guerra se declaró oficialmente el 11 de mayo de 1846.

Diplomáticos estadounidenses se entrevistaron con Santa Anna en La Habana, lo convencieron de regresar a México. La idea era que primero acabara con Paredes y luego se dejara  ganar ante las fuerzas norteamericanas.

En septiembre regresó Santa Anna a México y en dicembre ya era presidente y Valentín Gómez Farías, vicepresidente. En ese momento se le ocurrió al segundo volver a poner leyes liberales, lo que ocasionó una rebelión en la ciudad de México, llamada de  los Polkos.

Las fuerzas norteamericanas se adentraban en San Ángel, Coyoacán y Churubusco. En Chapultepec, defendía la plaza Nicolás Bravo. El 13 de septiembre de 1847, los cadetes del Colegio Militar, dieron sus vidas ante el embate enemigo. El 16 de seotiembre se obligó a Santa Anna que renunciara. En su lugar quedó  Manuel de la Peña y Peña que firmaría el Tratado Guadalupe Hidalgo, con lo que México cedía: Nuevo México, Alta California y aceptaba la anexión de Texas a Estados Unidos. Los liberales querían que se anexara  todo México, pero a Estados Unidos, no le interesaba la parte donde había mucha población indígena.

Cuando se pensaba que Santa Anna estaba liquidado políticamente, fue llamado por los conservadores encabezados por don Lucas Alamán. Se abrío así el último período de gobierno del veracruzano, que se le conoció como la dictadura de Santa Anna de 1853 a 1855. Algunos de sus errores fue cobrar impuestos hasta por las ventanas y vendió a Estados Unidos, La Mesilla. Tal vez su mejor aportación en ese tiempo fue convocar un concurso para la creación del himno nacional que fue ganado por Francisco González Bocanegra y  Jaime Nunó.

La Revolución de Ayutla derrocó a Santa Anna, que se fue otra vez al exilio. Intentó regresar a la llegada de Maximiliano y después al triunfo de Juárez en 1867, pero ya no se le dio oportunidad por considerarlo peligroso. Entre 1866 a 1870 vivió en República Dominicana y en Las Bahamas. Fue hasta 1874, cuando el presidente Sebastián Lerdo de Tejada, decretó una amnistía y pudo volver a México. Santa Anna murió el 21 de junio de 1876, en una casa de la calle de  Vergara hoy Bolívar, número 14. Fue sepultado en el panteón de la Villa de Guadalupe.

Santa Anna siempre tuvo la agudeza para saber hacia donde se inclinaría el poder y buscaba hacerse presente. Trataba de aprovechar las oportunidades, por lo que buscaba tener información de primera mano sobre lo que acontecía en el país. Trataba de quedar como el héroe o salvador, como en la invasión de Barradas o en la guerra de los pasteles. Siempre fue un líder pragmático y en la vida política, muchas veces el pragmático vive de los idealistas.

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Moraleja para emprendedores:  Santa Anna aplicó los principios de Maquiavelo, por eso  estuvo en las esferas del poder. Era pragmático, buscaba ser más temido que amado,  pensaba en grande, jugaba a ganar, siempre estuvo en pie de guerra, no confiaba ni en sus amigos, buscaba la manera de divertirse y siempre fue un seductor.

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jueves, 3 de marzo de 2016

Himno nacional mexicano, historia

Por José Omar Tinajero Morales

Considerado como uno de los himnos más hermosos del mundo, el himno nacional mexicano fue compuesto por Francisco González Bocanegra y Jaime Nunó.

A lo largo de su historia México contó con algunos himnos como los de José Torrescano y José María Garmendia, que se tocaron en la época de Iturbide.

Una estrofa del segundo autor decía:
"A las armas, valientes indianos;
a las armas corred con valor;
el partido seguir de Iturbide;
seamos libres y no haya opresión".

Al abdicar Iturbide y abolirse el imperio, los himnos quedaron en el olvido.

El himno es un símbolo patrio básico para la creación de la identidad nacional, por lo que era una laguna grave, el no contar con uno. Después de la perdida de más de la mitad del territorio, había desmoralizado a los mexicanos, por lo que urgía un himno que reanimara a su población.

Durante la dictadura conservadora de Antonio López de Santa Anna se volvió a retomar el tema de contar con un himno nacional por ello que el 12 de noviembre en 1853 se lanzó una convocatoria. Cuenta la leyenda que Francisco González Bocanegra fue encerrado por su novia Guadalupe González del Pino y Villalpando, hasta que después se lo dio pasándolo por debajo de la puerta,  la casa donde ocurrió este acontecimiento se encuentra en la calle de Tacuba a un costado del metro Allende. Se dio a conocer  su triunfo el 3 de febrero de 1854.

El himno se interpretó de manera oficial el 15 de septiembre de 1854. La música fue de Jaime Nunó Roca; la primera vez fue cantado por el tenor Lorenzo Salvi y la soprano Claudina Florentini en el Teatro de Santa Anna. Al día siguiente lo escuchó Santa Anna, lo interpretó Lorenzo Salvi y Balbina Stefennone.

Los dos símbolos patrios fundamentales: la bandera y el himno son de origen conservador; la primera se le atribuye a don Agustín de Iturbide, quien además bautizó al país y el segundo símbolo por Bocanegra que era de filiación conservadora.

Originalmente el himno tuvo 10 estrofas y el coro. Después del triunfo de los liberales al himno se le quitaron las estrofas referentes a Iturbide, séptima  y novena estrofa y a Santa Anna (héroe de Zempoala), cuarta estrofa.  Hay una polémica de porque Bocanegra, le puso a Santa Anna, héroe de Zempoala, siendo nativo de Xalapa. Una versión dice que porque en la época prehispánica a la llegada de los españoles parte de lo que era de Veracruz, pertenecía al señorío totonaca de Cempoala.



Las estrofas prohibidas del himno nacional

Estrofa IV:
Del guerrero inmortal de Zempoala
te defiende la espada terrible,
y sostiene su brazo invencible
tu sagrado pendón tricolor.
Él será del feliz mejicano
en la paz y guerra caudillo,
porque él supo sus armas de brillo
circundar en los campos de honor.

Estrofa VII:
Si a la lid contra hueste enemiga
nos convoca la trompa guerrera,
de Iturbide la sacra bandera,
mejicanos, valientes seguid,
y a los fieros bridones les sirvan
las vencidas enseñas de alfombra;
los laureles del triunfo den sombra
a la frente del bravo adalid.

Estrofa IX:
Y el que al golpe de ardiente metralla
de la patria en las aras sucumba,
obtendrá en recompensa una tumba,
donde brille de gloria la luz.
Y de Iguala la enseña querida
a su espada sangrienta enlazada,
del laurel inmortal coronada,
formará de su fosa la cruz.



Francisco González Bocanera, autor de la letra del himno nacional mexicano

Francisco González Bocanegra nació en San Luis Potosí el 8 de enero de 1824, por la expulsión de los españoles, sus padres lo llevaron a vivir a Cádiz. Regresó a México en 1836 y se dedicó al comercio. Escribió obras de arte como la de Vasco Nuñez de Balboa que fue representada en el teatro Iturbide con motivo del triunfo de Miguel Miramón en la batalla de San Sebastián, Colima en 1858.

Posteriormente escribió un himno a Miramón que fue cantado el 7 de enero de 1860. Fue administrador de caminos, censor del teatro y director del Diario Oficial. Por ser conservador después de la batalla de Calpulalpan, lo amenazaron. Murió  de fiebre tifoidea el 11 de abril de 1861, fue sepultado en el panteón de San Fernando y luego trasladado a la Rotonda de las personas ilustres.

Jaime Nunó Roca autor de la música del himno nacional mexicano 

Jaime Nunó nació en 1824 en Gerona, España, en septiembre de 1824. Desde niño mostró inquietud por la música. Cantó en la catedral de Barcelona y estudió composición en Milán. Regresó en 1851 a España, dirigió la banda de música del regimiento. Luego el gobierno español lo envió a Cuba.

Vivió y trabajó en La Habana, Nueva York, Rochester. En 1901 Porfirio Díaz le hizo un homenaje en vida.

Murió el 18 de julio en Bay City en Estados Unidos.

Rescate del himno nacional mexicano

El himno estuvo a punto de perderse con el triunfo de Juárez sobre los conservadores y el imperio de Maximiliano.  Fue gracias a don Porfirio Díaz que se rescató.

El 20 de octubre de 1942, por decreto se definió la parte del himno que debería cantarse y fue publicado eñ 4 de mayo de 1943 se integró la partitura y se declaró oficial. Las estrogas seleccionada fueron: I, V, VI y X más el coro.

El 24 de febrero de 1983 el presidente Miguel de la Madrid Hurtado,  agregó la estrofa VI.

En el 2005 se aprobó que el himno se tradujera y cantara en lenguas indígenas.

Himno nacional versión oficial: haz clic para escucharla.


Sería interesante que en actos solemnes se cantara la versión completa y original del himno nacional, dejando a un lado prejuicios.


Haz clic para conocer la versión completa del himno nacional:



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